Polémica en GeekOut! Jugadores de géneros, la frontera final.

Por Federico Fontana Otros Polémica en Geek Out

Suenan las campanas, se terminan los horarios, y salimos de cumplir con nuestras actividades diarias con un único objetivo en mente: ¡La mesa de juegos!

Amigo 1: "Y no te olvides de la pizza".

Cyberfefe: "Sisi, también la Pizza".

Amigo 2: "Y algo para tomar, algo rico".

Cyberfefe: "Si, claro, algo rico".

Amigo 3: "Y podemos comprar algo de postre ¿no cumplió años alguno ésta semana?"

Cyberfefe: "Si, podemos hacer todo eso".

Amigo 4: "¿Y si jugamos juegos chiquitos? Nada muy..."

Cyberfefe: "¡Ah no, eso si que no! Jugamos el Descenso a la Armada Imperial Galáctica 3 Legacy con todas las expas y el módulo de Tiré ustéd aún más dados!"

Y claro, nuestro amigo compró un juego grandotote y ya está hablando de campañas, meses de duración, pintar todo lo que pueda u hacer la mejora de los componentes con las piezas de porcelana china traídas especialmente desde Ucrania. Y el juego encima está bueno, si queres jugar unas tres horas... durante 3 meses...Claramente es un apasionado del juego, pero ¿Será que necesariamente hay que jugarlo así? Por un lado está el factor de encanto: juego nuevo, mecánicas nuevas, lindos componentes y muchas, pero muchas piezas. Por otro lado el tema de que nos tenemos que comprometer a terminarlo, y con buen ritmo. Sabemos que si perdemos sólo un par de juntadas luego nos va a hacer muy difícil volver a juntar el coraje de... juntarse.

Y además está el otro tema. El Coup nos gusta. Y cuantos ¿Coups nos jugamos en dos horas? ¿Y en ese tiempo por semana, multiplicado por varios meses? Podemos tener un número de experiencias de juego mucho mayor si nos dedicamos a alternarlo con el Sushi Go, el Bang! de dados, el Oni y otros juegos similares.

Pero la experiencia no es la misma. No hay historia, trama, progresión. Las fichas son chiquitas y pocas, las cartas no tienen flavor y cuando termina, simplemente recomienza sin dejar un rastro en el mundo. Nada de destruir cartas, arruinarle la vida a una civilización de otro planeta o prevenir la destrucción de la civilización conocida y empapelar el facebook con los resultados. Simplemente resetear y tener otra experiencia.

Amigo 3: "Pero a mi me gustan los juegos chiquitos" dice uno mientras Cyberfefe toma un hacha y avanza a su encuentro, preparado para demostrar un efecto permanente.

Pero la verdad es que los juegos pequeños son muy divertidos de jugar en seguidilla, y los juegos grandes muy satisfactorios de ganar, más que nada en el caso de los cooperativos. Un juego en el que un grupo deja tiempo, energía y ganas se impregna indefectiblemente de éstas características. Incluso puede llevar a fortalecer lazos de amistad y confianza, cosa que no pasa con el Kinmo!, mucho menos con el Resistance (por alguna razón).

En la opinión de éste escritor los juegos grandes garpan más. Jugar un Throught the Ages y ganarlo al final, sangrando, o evolucionar en una campaña, hombro con hombro, luchando cada escenario contra un implacable tablero es una experiencia única.

Pero no hay que descuidar el factor tiempo, y que mucha gente no tiene ganas de jugar algo "más grande" pero disfruta mucho de la reunión y la compañía del grupo. Y nadie debe quedarse afuera por un juego.

La polémica está en el aire, dejá tus comentarios abajo. Mientras tanto, me voy a dedicar a afilar el hacha.

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