Polémica en GeekOut: ¿Hey, es ese el juego correcto?

Por Federico Fontana Otros Polémica en Geek Out

Muchos piensan que lo que hace al gamer es el juego. Yo puedo afirmar que se equivocan. El juego es un sistema, un producto, una idea. Es el gamer el que la hace funcionar. Por un proceso alquímico la mente de un jugador transforma una colección de papel, madera y plástico en imperios, salvatajes y... sushi!

Pero no es bueno que esa mente esté sola. En una mesa de juegos normal encontramos grupos, no individuos, que realizan ese proceso de manera mancomunada. El grupo entonces transforma todos los componentes en una materia viva, que tiene un dinamismo propio y la influencia de muchas voluntades que quieren lograr un objetivo en común: jugar.

Pero ¿Hay algo así como un juego indicado para cada grupo?

Si nos juntamos unos cuantos en la casa de alguien, donde tal vez no haya nadie más que nosotros, podemos decir que estamos a nuestras anchas para disfrutar de la partida tal y como nos parezca. Usualmente tendremos familia, gente que no se interesa por nuestro juego o que, con mucha buena intención, quiere participar pero no sabe como. Por el otro lado están los espacios más públicos: clubes de juego, convenciones, etc. Eventos llenos de gamers, llenos de juegos de posibilidades para conocer más personas.

Ahora, éstos últimos parecerían ser los espacios correctos para sacar los juegos grandes, aquellos complejos, profundos y largos, llenos de temática y con complejas operaciones estratégicas y políticas. Y, sin embargo, estos grandes monstruos pocas veces se ven en las convenciones, y cuando salen muchas veces generan partidas que quedan truncas o no convencen a los presentes. ¿Y por que será ésto?

Algunos dirán que es el ruido, la necesidad de aislamiento o la concentración que demanda un espacio pequeño, familiar y contenido. Sin embargo yo opino diferente. Creo que hay un grupo correcto para cada juego, y que los jugadores que integran una mesa frecuentemente llegan a conocerse personalmente, incluso aunque no puedan verse más allá de la mesa.

Hay juegos que precisan a la gente correcta en los timones de las naves, las riendas de los imperios o los bunkers de los sobrevivientes, porque si el grupo no fluye, el juego se estanca y no se disfruta más. Y no me malinterpreten, no digo que haya gente más capaz, sino que el grupo como tal debe funcionar bien, y preferiblemente estar en un buen ambiente, para que funcione y las personas puedan disfrutar del juego. Cuanto mayor es la asistencia de jugadores a un evento tanto mayor suele ser la tentación de sacar uno de estos juegos, y tanto menor la posibilidad de que los asientos azarosamente se llenen con personas afines que puedan generar la magia de la transformación.

Y no me malinterpreten, soy el primero que quiere alternar en una mesa con un grupo de personas a las que nunca vi antes para jugar a algo. Pero me parece que algunos juegos realmente grandes, temáticos o profundos (Arkham Horror, Twilight Imperium 3 o Battlestar Galactica, entre otros) deben quedar para ser jugados por el grupo correcto en la situación correcta.

Por eso quiero cerrar que lo que hace al gamer no es el juego, es el grupo. Y como lo que hace al grupo es el gamer, cierro con éste uroboros.

Espero sus comentarios sobre ésto.