Polémica en Geek Out: Ese juego es una "#%~&¬! ... ¿O no?

Por Federico Fontana Otros Polémica en Geek Out

Como todas las personas apasionadas, los jugadores de juegos de mesa pueden llegar a emitir ciertas opiniones de manera muy concreta. A veces demasiado.

Resulta que todos tenemos nuestros juegos favoritos, y cuando uno jugó lo suficiente puede distinguir entre un juego que le gusta de uno que no. Pero ya decir que el juego es categóricamente malo es pasar a otro nivel de opinión.

Voy a dar una lista de algunos juegos que personas que personas que juegan frecuentemente, participan de la comunidad e incluso que hacen juegos han categorizado como malos (no todos la misma persona, claro está):

Colonos de Catán

Carcassonne

¡Aventureros al tren!

Historias de fantasmas

El desierto Prohibido

Munchkin

Bang!

Fluxx

Como podrán ver ésta lista incluye juegos muy vendidos (que no quiere decir que sean buenos), al menos tres de ellos son considerados como algunos de los mejores juegos para iniciar personas en la afición (los primeros 3 ordenados cronológicamente), otros dos son cooperativos, y los últimos tres son fillers.

¿Que comparten todos ellos? Sólo el hecho de ser juegos de mesa. Todos ellos sin excepción han vendido millones de copias y fueron traducidos a varios idiomas. Todos tienen una larga lista de fans y la mayor parte han sido premiados con los mayores galardones de la industria. Incluso se han desarrollado aps de celular y versiones de pc y consola de la mayor parte de ellos.

Entonces ¿Que tienen de malo? El hecho de no gustarle a alguien por alguna razón, muchas veces emocional. Y cuando esa persona influye sobre las opiniones de otros se forma una especie de bola de nieve que es muy difícil de parar, y puede evitar que alguien tenga una experiencia positiva jugando ese juego. El problema se agrava cuando nuestro criterio no es explicado. Si yo digo que algo es malo, tengo que poder fundamentar. Una de las mejores-peores explicaciones que me dieron para decir que el ¡Aventureros al Tren! es malo fue el hecho de que nada se mueve en el tablero. La persona se negó completamente a jugar la única versión del juego donde, de hecho, las piezas se mueven. Y eso me habla de una fuerte parcialidad emocional, que es completamente permisible en una opinión pero dista mucho de ser una crítica.

El problema no son los juegos, sino la forma en la que hablamos de ellos. Podemos ser cuidadosos de decir "Yo creo que..." en lugar de categorizar algo como una porquería. Y es que hay juegos que no son buenos, pero por otros motivos (mecánicas en conflicto, ambientación mal colocada, restricción a la toma de decisiones, etc). E incluso eso es parte de la percepción de alguien con quien podemos o no compartir una opinión.

Me gustaría ver un poco más de tolerancia en la comunidad, jugar un juego varias veces para formarse una opinión y fundamentalmente, ser cuidadosos en la manera en que nos expresamos. No sea el caso de que alguien saque una maza a dos manos y nos deje estampados en el piso, con toda razón.